Parròquia Sant Isidre LLaurador
Parròquia Sant Isidre LLaurador
El verano que ya estamos viviendo se nos presenta lleno de oportunidades para vivir nuestro seguimiento de Cristo, el Señor. El ritmo diferente que imponen las vacaciones escolares a las familias, y el tiempo entre un curso escolar y otro, que llamamos periodo vacacional, hace que salgamos de nuestras rutinas y que miremos el calendario de otra manera.
Vivir en cristiano no sólo no tiene vacaciones, sino que podemos aprovechar para rezar y leer un poco más, haciendo aquellas visitas a enfermos o ancianos que durante el curso se hace difícil hacer, o pasando más tiempo en la Iglesia, o visitando a manera de peregrinación aquel santuario o templo por el que hemos pasado muchas veces por la puerta y que desconocemos.
Tenemos la oportunidad de tener un poco más de tiempo para nosotros mismos, o al menos vivirlo de manera más relajada. Porque si serenamos nuestro espíritu, si pacificamos nuestro interior, si nos ponemos en la presencia del Señor pidiendo su luz, seguro que nuestra vida y nuestras relaciones humanas pueden mejorar mucho.
Aprovechemos también para dedicar tiempo al encuentro con los demás, interesándonos por lo que son y lo que hacen. Del conocimiento y del diálogo nace la fraternidad. Y no dejemos de explorar los caminos del arte y la literatura, pues nos llevarán a vivir auténticas aventuras.
Quizás por los horarios que tenemos durante el curso, no podemos ir a Misa los días laborables o dedicar unos minutos a visitar el Santísimo Sacramento. Ahora podemos hacerlo para alimentar nuestro espíritu con la gracia del Señor.
Estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos durante este periodo estival, que todo sea para hacernos mejores personas y mejores cristianos.
Francisco Prieto, pbro.
Párroco
Tenemos más oportunidades